Corrupción Administrativa
 
 
Honestos: "personas admiradas pero no envidiadas"

El profesor argentino Félix R. Loñ al hablar de corrupción administrativa trajo a colación el relato sobre Arístides, que es una paradoja, de aquellas que traducen con fuerza una realidad: es la historia de uno de los oficiales del ejército griego que luchó en la batalla de Maratón. Él fue encargado de cuidar todo lo relacionado con los elementos dejados en el campo de batalla a fin de evitar saqueos o abusos; su labor fue tan encomiable que se dijo que no se había perdido absolutamente nada al punto que por ese hecho, al desplegar la diligencia debida, fue distinguido por sus superiores y pasó a la historia como un hombre honesto.

El tratadista de esa historia comenta que la honestidad, como virtud, es de aquellas
"admiradas pero no envidiadas", es decir que todos distinguen al funcionario o a la persona honesta, pero pocos se esfuerzan en imitar a quienes así actúan.

"Si realmente se quiere reducir la pobreza en el mundo, se debe empezar por enfrentar el problema de la corrupción." Es una frase del fundador de la Organización No gubernamental "Transparencia Internacional" (TI), Peter Eigen, un hombre que estuvo al servicio del Banco Mundial por 25 años en América Latina y África.

La conexión entre corrupción y pobreza no es gratuita; implica una serie de interrelaciones perversas o disfuncionales por parte de un sector de la sociedad que ha entrado en Colombia a usufructuar lo público, que se traduce en las últimas investigaciones y encuestas en una figura denominada "la captura del Estado" por parte una minoría corrupta, por supuesto excluyente de las mayorías que sufren el peso de la falta de presupuesto para las necesidades públicas.

Corrupción Administrativa
Bogotá D.C. Colombia - 2003
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